Ahora llueve, y grandes gotas de agua mojan todo alrededor logrando hacer pequeñas piscinas en las macetas de las suculentas que descansan sobre la mensa y el suelo en el balcón. Sobre el suelo, la mesa y el barandal se forman pequeñas charcas que reflejan la luz del de los balcones en frente. Se escucha tronar en la distancia, y el agua danza en los tejados con fuerza. Las canaletas parecen pequeños ríos. Me gusta como llueve mientras hace sol al mismo tiempo, mientras el aire se llena de humedad, más no de frío. Había olvidado las lluvias torrenciales de verano en Medellín. Aquellas que llegan de la nada y te hacen esconder bajo cualquier tejado, aguaceros que puede durar 15 minutos, una hora, una tarde, toda la noche. Siempre me ha gusta el olor a tierra mojada, y quizás por eso me gusta esta lluvia y me gusto llenar nuestra casa de plantas. Era terapéutico y familiar olerlo. La tierra mojada a de oler igual en todas partes del mundo creo yo, y el olfato tiene esa conexión con ...