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Asi de simple

La verdad no sabia que era asi de simple montar un Blog. No tenia NI IDEA. El asunto es que ahora no tengo ni idea sobre que escribir y pues no veo quie leera las tonterias que escriba y pues ahora no tengo tampoco NI IDEA de como eliminar este blog d la internet.....mmmmmmm. Por lo pronto, vamos a ver cuanto me dura el entusisamo de hacer públicos mis pensamientos y escribir alguna cosa sobre alguna cosa en este espacio.

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What we started a drunken night out

I met Justin in Medellin in May 2007, while he was traveling around Colombia before moving to D.C to attend school. He visited Bogotá and the coffee country before arriving in Medellin, where he stayed at a hostel where one of my best friends, and occasional I, used to work. While I waited for my friend to finish her shift before going out, I saw him first and everything about him grabbed my attention. I remember asking my friend who he was but she was in a bad mood and wanted only to go out and dance the day off. I was glad when I saw him again at the bar I was dancing with friends. Yes, he was good looking and a good dancer but there was something else that made my eyes glued onto him. It was kind of embarrassing— it’s not the Latina seductive style to stare— but I couldn’t stop. Anyway, I’m not really a shy person so, in the end, it didn’t matter that much. Eventually, we found ourselves dancing with each other, pretended to talk and kissed.


We run into each other again the next nig…

La ilusión de la Paz me hace feliz y no lo puedo negar.

Ser mujer: un inevitablemente riesgoso destino

En el 2006 mi amiga Caro y yo viajamos juntas por Israel y Egipto. Juntas empacabamos maletas, viajamos por horas y nos aventurabamos a tierras, no solo lejanas, si no de idiomas y tradiciones ajenas a las nuestras. Juntas recorrimos pueblos y ciudades— de esas que escuchábamos en las misas del colegio los miércoles o veíamos en las siempre repetidas películas de la semana santa—, en las que nos hospedábamos en casas de amigos de amigos, hoteles que salían en libros, que algún "conocido" había recomendado o encontrabamos en Internet.  Caro y yo, así como imagino Mariana y Maria José, las mochileras argentinas, emprendimos ese viaje, a pesar de algunas reservas de familiares y amigos, para conocer lo diferente, aprender de otros, y saborear el mundo. Viajabamos para crecer, para ser.

Siempre me ha dolido aceptar la realidad de que las dos volvimos sanas y salvas por "debuenas*" porque esas reservas de familiares, amigos y hasta propias, están arraigadas en la real…